Miércoles, 9 de julio de 2025
Javier Aguilar Amoedo nació en Madrid en el año 1983, pero es un granadino de adopción desde hace muchos años. Ciego de nacimiento, encontró en el deporte de la natación la forma de superar cualquier obstáculo. Nadador paralímpico de éxito, con logros como el bronce en el Campeonato de Europa de 1999 en los 100 metros mariposa y el doble diploma paralímpico en Sydney 2000 en las pruebas de los 200 metros estilos y los 100 metros braza. Tras dejar el mundo de la natación, en el año 2013 descubrió la escalada. Y desde entonces ha ido haciendo TOPs hasta convertirse uno de los máximos referentes y representantes de la FADMES en las competiciones nacionales e internacionales.

Aguilar lleva una década consiguiendo resultados más que meritorios. Fue campeón de la Copa del Mundo 2017, bronce en el mundial de 2018 y subcampeón del mundo en 2019, logro que ha repetido posteriormente en varias ocasiones, la última en 2023. Además, en el año 2020, Javier se convirtió en el primer español invidente en superar una vía 7c.
Por superar barreras y ser inspiración, por los éxitos conseguidos en ambos deportes y por haber destacado en dos disciplinas tan diferentes entre sí, Javier Aguilar es sin duda uno de los grandes referentes del deporte andaluz.

- Javier, comentaste tras la última prueba de Copa del Mundo, a pesar de tu segunda posición, que no habías estado bien en las dos pruebas internacionales en las que has participado, que las sensaciones no habían sido buenas, …
- «Sí, estoy en un momento reflexivo. Tengo alguna carencia y estamos intentando trabajar sobre eso con mi entrenador, Toni Curiel, que vive en Madrid. La verdad es que estoy entrenando mucho, como estoy haciendo toda la temporada, solo que tengo que añadir que voy todos los fines de semana a Madrid al CAR donde me quedo alojado y demás, que es la ayuda que me pueden dar. De ahí voy a entrenar al Sputnik Climbing en sesiones de domingo tarde y lunes por la mañana. El hándicap es que trabajo todas las tardes y los entrenamientos que llevo pueden pesar, pero estoy muy motivado para ir al Campeonato del Mundo de Corea en septiembre. Esa es ahora la gran prioridad».

- En esa reflexión que comentas te encuentras, qué factores son los que más te están preocupando.
- «Al final hay muchos factores. Cada año van variando los tipos de fresas, bloques diferentes, y la clave está en esto. Al final, un escalador tiene que escalar en todas las disciplinas bien dentro de un muro. La tipología de la escalada va cambiando. Pero yo me noto fuerte, entrenando a tope desde hace mucho tiempo, y aunque haya quedado segundo en Copa del Mundo detrás del japonés Sho Aita -su máximo rival-, que creo que se me ha separado un poco, quizás sean esas las sensaciones que se me han quedado, bien que haya caído por fuerza o por decisión. Un poco va por ahí».
- No es la primera vez que afrontar un Mundial, pero éste de septiembre tiene una connotación muy especial.
- «Este año sí que es más importante si cabe el Mundial de Corea, porque es el previo a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, y lo que conlleva por las subvenciones y ayudas a través del Plan ADO. De ahí que es importante hacerlo lo mejor posible en Corea. De ahí que estemos trabajando la fuerza, porque además de la base y la resistencia, es clave en cualquier deporte. Espero ganar en ese aspecto para poder estar a la altura de Aita. Ahí vamos».

- La mente puesta en Mundial, pero con un trabajo que va más allá que para esta fecha concreta de septiembre en Corea.
- «Sí, tenemos el Mundial, pero estamos con un plan de trabajo a más largo plazo, con el objetivo de Los Ángeles. Es cierto que lo llevamos haciendo un tiempo, estoy dando todo lo que puedo de mí. Luego podrán cambiar conceptos y formas de entrenar. Luego también la condición del ‘guía’, porque es una persona que aporta un porcentaje muy alto para que pueda salir mejor la vía o no. Es cuestión también de confianza por lo que es importante que estemos juntos. Y también es un hándicap para mí, porque mi guía vive en Cantabria y yo en Granada. Tendremos que mirar esto un poco para intentar sacar el máximo de beneficio para la competición».
- De participar en Los Ángeles, serían tus segundas Paralimpiadas.
- «Me hace mucha ilusión ir, sobre todo por haber participado ya en otra Paralimpiada hace ahora 25 años y participando en un deporte diferente –natación-. Ahora me ilusiona hacer por este deporte de la escalada que tanto me apasiona. Es cierto que tengo 42 años, pero hay que recordar que hay gente con 50 y 60 años que han podido dar a su carrera deportiva más que en toda su vida. Según qué deporte depende de factores de la persona, de la voluntad y creo sinceramente que los límites no están en la edad».
- ¿Qué necesitarías para una completa programación y preparación?
- «Lo que necesitaría en realidad, además del aspecto de la economía, que la verdad ya se me está ayudando un poquito, pero me falta todavía bastante, es comodidad. Imaginar un rocódromo en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, con un buen desplome donde poder trabajar bien, ya me ‘ahorraría’ el tener que desplazarme a Madrid que es una locura. Estamos hablando que no soy solo yo, sino Beatriz también que está en la selección española, y María Cabezas. Igual que yo, necesitan, necesitamos, algo más cercano para una mayor comodidad y poder entrenar mucho mejor, sin tantos desplazamientos y ese sacrificio tan enorme que hacemos».

- Qué le dirías a aconsejarías a la juventud sobre la escalada o los deportes de montaña.
- «Además de escalar, hago otros deportes de montaña y senderismo, lo que te permite esa paz interior que te ofrece la naturaleza, los valores y el respeto. La gente crecería mucho como personas en ese sentido. En mi caso, el ‘explorador’ me ha ayudado muchísimo, ya que no veo, en cuanto a autonomía, en sentirme libre. Al no ver, el resto de los sentidos se agudizan más en un medio natural. Te permite evitar el estrés, ansiedades, miedos, ruidos. Mi recomendación, que empiecen a andar, a escuchar, que sientan poco a poco el medio natural. Van a disfrutar y a vivir de otra manera».
Aguilar lleva más de una década consiguiendo resultados más que meritorios. Fue campeón de la Copa del Mundo 2017, bronce en el Mundial de 2018 y subcampeón del Mundo en 2019, logro que ha repetido posteriormente en varias ocasiones, la última en 2023. Además, en el año 2020, Javier se convirtió en el primer español invidente en superar una vía 7c.
Por superar barreras y ser inspiración, por los éxitos conseguidos en ambos deportes y por haber destacado en dos disciplinas tan diferentes entre sí, Javier Aguilar es uno de nuestros más consagrados e importantes deportistas. Y en el horizonte, los Juegos Paralímpicos Los Ángeles 2028.


