Miércoles, 8 de abril de 2026
La Marcha Nórdica en Andalucía tiene un ‘padre’ con nombre propio: José Antonio Ramos Blázquez. Docente, dirigente deportivo y político, deportista y montañero, reúne un armazón repleto de cualidades y capacidades para haber creado un legado que sigue creciendo cada año que pasa. Desde que en 2010 la Diputación de Huelva organizara un curso de marcha nórdica, Ramos, por entonces ya alcalde de Santa Ana la Real captó al instante la idea de uno de sus grandes proyectos. “Me pareció una oportunidad muy buena para promocionar la M.N. desde tres ámbitos: salud, deportivo y como recurso turístico”. Asegura haber “tenido mucha suerte” de comenzar a difundir su modalidad deportiva “en la FAM de la mano de su presidente, Julio Perea, y su vicepresidente, José Miguel García”, más sus compañeros de comité, José Antonio Hidalgo, Juan Antonio Jara y Javier Ramos. Fue como la ‘década prodigiosa’ de evolución de la marcha nórdica en Andalucía, “todo montado desde cero”. Y gracias a él también, en marzo de 2020 el Sendero ‘Hornos de la Cal’ de Santa Ana la Real fue el primero en Andalucía en ser declarado por la Junta de Andalucía de ‘uso deportivo’, lo que abrió la puerta para “matricular los caminos públicos”, y en Santa Ana fueron pioneros en la adaptación y señalización de sus senderos con proyectos inclusivos con los códigos Navilens o las sillas Joelette. Poco después, Ramos recibió un diagnóstico (mieloma múltiple, cáncer hematológico) que le obligó a dejar todas sus funciones de dirección y gestión, tanto deportiva como al frente de la alcaldía de Santa Ana la Real. “Seguí la recomendación de los médicos”, afirma. Pero su poder de superación le ha hecho germinar un nuevo proyecto junto con otros tres pacientes oncológicos: ‘Montañas contra el Cáncer’. “Este proyecto ha supuesto un antes y un después en mi nueva vida. Pasar de no poder dar más de 10 ó 20 pasos seguidos y no poder bajar ni subir escaleras a subir un 4.000 en invernal”. Hace algo menos de una semana hacía cima en el Toubkal, la montaña más alta de Marruecos, junto con sus compañeros de proyecto. “Para hacer las cosas hay que soñarlas y nosotros hemos soñado mucho con volver a la normalidad, y con muchas ganas de vivir”, subraya.

El nombre de José Antonio Ramos va unido al deporte de la Marcha Nórdica como una simbiosis difícil, diría que imposible, de desmontar. Por qué tu apuesta por la Marcha Nórdica, una modalidad que hace unos años tenía muy poca visibilidad. Cómo descubriste esta modalidad deportiva y a qué edad.
En 2010, la Diputación de Huelva a través del Patronato de Turismo, organizó un curso de Marcha Nórdica en la Sierra y otro en la Costa de Huelva. Pensaban que conocer la Marcha Nórdica en la provincia abriría la posibilidad de organizar recorridos en nuestro territorio para turistas europeos. En ese momento yo era el Alcalde del municipio de Santa Ana la Real a lo que se unía mi afición a los deportes de montaña y me pareció una oportunidad muy buena para promocionar la M.N. desde tres ámbitos: salud, deportivo y como recurso turístico.

Tu actividad deportiva ha estado siempre ligada a la naturaleza, la montaña, o fue guiándose hacia ellas tras haber realizado otros deportes.
Desde joven me ha gustado la montaña y con 25 años pensé que la mejor opción de vida podría ser el vivir en un pueblo pequeño de la Sierra de Huelva buscando precisamente un entorno natural lo menos alterado posible. He practicado entre otros deportes, montañismo, senderismo, el tiro con arco en recorridos de bosque, piragüismo, barranquismo… y por supuesto, Marcha nórdica.
Eres como el padre de la marcha nórdica en Andalucía, además de padre de dos grandísimos marchadores, Javier y Laura. ¿Cómo has conseguido que ellos se hayan enganchado a éste deporte?
Pues sin pretenderlo expresamente y sin obligar nunca a que lo practiquen. Desde pequeños han participado de toda ésta movida, han venido con nosotros a las pruebas y eventos que se han organizado y poco a poco se han ido metiendo en este mundillo hasta que han superado por mucho los resultados y logros de sus padres. Tienen que ser ellos los que encuentren la satisfacción personal por el deporte y los que cuando tengan edad para decidir, den el paso definitivo si efectivamente les satisface lo que hacen.

Y qué te dice Santa Ana la Real, cuna de la marcha nórdica. José Antonio Ramos ha sido durante una década, prodigiosa diría yo’ el responsable de la Marcha Nórdica en Andalucía y en la Federación Andaluza. Diez años en el que esta modalidad de ser casi una desconocida ha pasado a un nivel y auge tremendo. En qué momento se encuentra ‘su’ modalidad en nuestra comunidad autónoma. Cada vez se crean más escuelas, además.
Recuerdo que en la última prueba en la que estuvo presente Julio Perea ponía la analogía de la marcha nórdica con tres niños de 10 años a los que subió al escenario. Y decía que, aunque estábamos empezando, la M.N. estaba como esos niños terminando la primaria y que pronto empezarían la secundaria y la universidad. La verdad es que tuvimos mucha suerte de empezar en la FAM de la mano de su presidente, Julio Perea y su vicepresidente, José Miguel García, y de contar en el pueblo con los otros tres miembros del Comité, José Antonio Hidalgo, Javier Ramos y Juan Antonio Jara. Lo montamos todo desde el principio, desde cero: el comité, jornadas de difusión por toda Andalucía en encuentros de clubes o de deportistas, reglamento, cursos de árbitros, cursos de iniciación, los contenidos de la formación… y la respuesta fue muy buena. Cuando lo dejé por motivo de mi enfermedad, me despedía diciendo que los cimientos ya estaban puestos y que calculaba otros dos periodos de 10 años para consolidar lo realizado y para el despegue definitivo. Aunque estoy actualmente desconectado del comité, creo que va según lo previsto y se está haciendo un buen trabajo. Andalucía, por los resultados en las distintas competiciones, sigue siendo un referente a nivel nacional e internacional principalmente debido al buen trabajo que se hizo y se hace desde el comité y desde la base, tanto desde los clubes como con la Marcha Nórdica en edad escolar.

Pero José Antonio Ramos además de ‘marchador’ es un montañero con una amplia experiencia y ascensiones o cumbres a picos como el Kilimanjaro o recientemente al Toubkal, la montaña más alta de Marruecos, como objetivo de superación bajo la bandera de ‘Montañas contra el cáncer’.
Este proyecto ha supuesto un antes y un después en mi nueva vida. Pasar de no poder dar más de 10 ó 20 pasos seguidos y no poder bajar ni subir escaleras a subir un 4.000 en invernal. Cuando estás enfermo sólo piensas en ponerte bueno y poder hacer lo más básico. Cuando te vas recuperando vuelves a pensar en lo que hacías antes e intentas superar estas limitaciones. Quería darle visibilidad a ese esfuerzo que necesitamos hacer los enfermos de cáncer para superar nuestra enfermedad y volver a rehacer nuestras vidas. Después de un duro diagnóstico de cáncer hay vida, sólo hay que querer vivirla. Gracias al apoyo del Grupo de Montaña y Marcha Nórdica Trepamundo hemos podido afrontar este reto en el que tres enfermos oncológicos intentábamos ese sueño y al final se ha podido realizar. Para hacer las cosas hay que soñarlas y nosotros hemos soñado mucho con volver a la normalidad y que no nos vean con pena, como enfermos, si no como personas, con ciertas limitaciones, pero al fin y al cabo como cualquier otra, pero en este caso con muchas ganas de vivir.

Tu dimisión como alcalde de Santa Ana la Real vino motivada precisamente tras diagnosticarte mieloma múltiple. Otra cima que vas superando día a día.
Si. El mieloma múltiple es un cáncer hematológico que hoy por hoy no tiene curación y que requiere de un tratamiento largo para poder cronificarl, aunque las secuelas de estos tratamientos son complicadas de llevar. Aunque intenté llegar al final de la legislatura, los médicos me recomendaron que me centrara en mi enfermedad para poder afrontar mejor mi curación y así lo hice.

Volviendo a ‘Montañas contra el Cáncer’, tras el reto conseguido la semana pasada con la cumbre en el Toubkal, qué otros proyectos tenéis sobre la mesa y cuál es el objetivo del proyecto general.
‘Montañas contra el cáncer’ tiene definida cuatro fases para realizar en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer y el G.M. y M.N. Trepamundo. Actualmente estamos inmerso en la I fase para realizar varias actividades de senderismo con las Juntas Locales de la AECC en la Sierra de Huelva para promocionar la práctica deportiva en el medio natural. La II fase tiene un carácter nacional y se pretende hacer los picos más alto de cada provincia española y la III era esta subida a un 4.000. Todavía podría haber una IV fase con la subida a un pico por encima de los 5.000 metros, aunque esto hay que planificarlo muy bien sobre todo porque estoy en un momento personal en el que tengo que comprender las limitaciones físicas de mi organismo con las secuelas que me han dejado los tratamientos tan tóxicos que me han puesto y aún me ponen. En el momento que entienda que estas limitaciones están superadas o controladas seguramente empezaré a planificar esta IV fase.

Docente, maestro y director de varios centros escolares, dirigente deportivo, dirigente político, … Toda la vida por los demás, por el bien común, …
Vivir en un pueblo pequeño tiene esta ventaja. Puedes planificarte bien para poder atender los compromisos que asumes. En este caso he contado siempre con la ayuda de la familia que me ha permitido compaginarlo todo y lo he y han llevado medianamente bien sabiendo que era un compromiso con mi comunidad y siempre mirando por el bien común. Cuando pasas un momento tan decisivo en tu vida y te da tiempo a hacer una reflexión de lo que ha sido, encuentro que ha sido muy satisfactoria principalmente por este motivo y así me lo han reconocido mi familia, amigos y vecinos por lo que eso también me ha servido mucho en los momentos difíciles para superar los instantes más difíciles y seguir adelante con ilusión y fuerza.

Tu labor de divulgación es muy productiva, ya no sólo dando a conocer la marcha nórdica, como contribuir al turismo rural e interior, y promover vías, senderos y caminos. Precisamente, su ‘lucha’ logró en marzo de 2020 el Sendero ‘Hornos de la Cal’ de Santa Ana la Real fuese el primero en Andalucía en ser declarado por la Junta de Andalucía de ‘uso deportivo’. Otra gran labor y otra contribución de apertura para el senderismo autonómico., verdad.
Si, han sido muchos los objetivos que hemos cumplido a lo largo de estos últimos años. Precisamente fuimos los primeros en realizar este trámite con la Junta de Andalucía cuando aún nadie sabía cómo realizarlo, ni siquiera la Junta tenía este trámite habilitado. Posteriormente fuimos el municipio que más senderos tenía inscrito en el Inventario Andaluz de Instalaciones y Equipamientos Deportivos. En Santa Ana se realizó el I y II Campeonato de Andalucía de Marcha Nórdica y el I Campeonato de España de M. N. cuando todo esto era un reto que había que asumir porque no había antecedentes a tener presente. Igualmente, Santa Ana fue el primer pueblo de España que consiguió inmatricular los caminos públicos tras la publicación del texto refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario de 25-VI-2015. Fuimos también pioneros en la adaptación y señalización de nuestros senderos con proyectos inclusivos con los códigos Navilens o las sillas Joelette, …

Qué le dirías a la juventud, a los niños para que practiquen la marcha nórdica u otros deportes de montaña, la naturaleza, el medio ambiente, …
Yo primero animaría a los padres a que compartan con sus hijos e hijas actividades en el medio natural con actividades adaptadas a su edad para que, a través de esos buenos momentos y experiencias, se les vaya despertando el interés por el contacto con la naturaleza. Esas experiencias son únicas e inolvidables y hacen que posteriormente sean ellos y ellas las que empiezan a ir por su cuenta a disfrutar de los deportes de montaña, el senderismo, la marcha nórdica y de cualquier otro deporte alternativo a los deportes más urbanos.



