Miércoles, 17 de diciembre de 2025
Alma Matamoros Espinosa es una joven apasionada por el barranquismo y la espelología. Deportista con discapacidad funcional estudia segundo curso de Administración y Gestión de Empresas en un módulo de FP, que compagina con la práctica deportiva, además de recibir sesiones de fisioterapia, logopeda y terapia ocupacional. Además de esas dos modalidades deportivas de las que asegura está “enamorada y apasionada”, Alma también practica senderismo y este verano ascendió al Mulhacén en Silla Joelette. “Estaba muy contenta y llena de alegría por poder llegar hasta la cima. Ver que tres personas con discapacidad pudimos tocar la cima fue impresionante”. “Hacer barranquismo y espeleología me ha cambiado la vida”, afirma, y subraya que “lo más bonito de esta vida es luchar por los sueños y deseos, y poder alcanzarlos”.

- Alma, cuéntanos, qué edad tienes y háblanos de tu día a día y tu discapacidad.
Mi nombre es Alma Matamoros Espinosa, tengo 18 años y estudio un módulo de FP, segundo curso de “Administración y gestión de empresas” en el colegio Amor de Dios de Granada. Soy de Granada y mi vida, aunque tengo diversidad funcional, que me afecta un poco al hablar y a la movilidad, la intento hacer de la manera más normal posible, por las tardes cuando salgo de estudiar voy a hacer deporte y recibo sesiones de fisio, logopedia y terapia ocupacional para mejorar el habla y mi movilidad.
En mi día a día y, aunque intento hacer una vida normal, me encuentro con muchas barreras que hacen más complicada mi cotidianeidad como, por ejemplo, puertas que pesan mucho y no puedo abrir, rampas muy empinadas que me cuestan mucho subir o bajar porque yo utilizo un andador para caminar, y escalones que me impiden llegar a los sitios; y así muchas dificultades que hacen que sea más complicado poder ser totalmente autónoma que es lo que yo quiero.

- Cómo fueron tus inicios en la práctica deportiva y cuáles fueron tus primeras experiencias.
En el colegio, sólo en uno de los coles en los que estuve, un año me dejaron hacer deporte, normalmente y puedo decir que sólo ese año lo pude practicar, porque todos los años que he estudiado, que he ido al cole, nunca me han dejado hacer deporte por mi diversidad. Mi primer deporte y del que me he enamorado ha sido la espeleología, el segundo que también me apasiona, los barrancos.

- Cuáles son los deportes que practicas
Practico la espeleología y los barrancos, los barrancos también me encantan. Mi primer barranco lo hice en el Congreso de Barranquismo que organizó la FADMES en Órgiva, Granada, en el año 2023. Nos invitaron a dar una charla sobre espeleología y barranquismo inclusivo, ‘luchamos’ por el deporte inclusivo, y allí hicimos el barranco de Nigüelas. Me encantó, la flipé con el agua y el paisaje.
Después hice, al año siguiente, también en el Congreso de Barranquismo del 2024, el barranco de Tajo Cortes y hace unos días en el Encuentro de “Ferrateando 2025” hice el barranco de Puerto de Ramos. Por cierto, ¡qué maravilla!

- Tu pasión por la montaña y deportes en la naturaleza, cuándo comienza y cómo.
Mi pasión por la montaña se inicia con la espeleología. Todo empezó porque veía a mi madre y mi hermana que llegaban de hacer barrancos y cuevas y me enseñaban las fotos y yo le decía a mi madre, “mamá yo quiero”. Pero mi madre no sabía cómo hacer por mi diversidad, tengo afectada la mano derecha y la pierna izquierda y no tengo equilibrio. Por todo esto mi madre no sabía cómo ayudarme; a veces me llevaba a cuevas pequeñitas que no necesitaban cuerda con sus amigas en su espalda, pero yo le decía que quería hacerlo de manera autónoma.
Entonces un día mi madre que estaba estudiando el técnico deportivo en espeleología conoció al equipo “Espeleosocorro Sin Fronteras”, a dos de ellos, Sixto Serrano y Berni Rihuela. Eran sus profesores en el técnico deportivo, y les habló de mí. Después de varios meses vinieron a verme a casa, querían ver cómo me movía, caminaba, cómo utilizo mis manos. Y fue ese día, en febrero hace tres años, que decidieron darme la oportunidad de practicar la espeleología. Cuando vinieron a verme pensé que me iban a decir que no era posible, pero no fue así, Fue uno de los días más felices de mi vida. Entonces comenzamos a entrenar todos los miércoles. Adaptaron en mi casa unas cuerdas y allí empezamos los entrenamientos. Estaba muy ilusionada, llena de alegría, fue brutal.

A partir de ahí hemos seguido entrenando y hemos creado un proyecto que se llama “Espeleología con Alma” y ahora Espeleosocorro Sin Fronteras está formando a un grupo que hemos creado “Granada´s” para que me puedan acompañar a las salidas de espeleo. Los chicos de Espeleosocorro sin Fronteras viven en Cádiz y estamos lejillos -ja,ja.. Ahí empecé a hacer cuevas, ya he hecho 14, algunas muy duras como Sima Cabra, que bajé a menos 120 metros, Sima de Villaluenga a menos 100 metros y la Sima de Republicano, también a menos cien, esas han sido las más increíbles y difíciles. Es impresionante las maravillas que hay debajo de la tierra, y a veces he llorado de emoción al ver esas formaciones tan increíbles. Soy muy feliz haciendo espelología y barranquismo.
- Cómo es tu preparación para afrontar cada actividad que desarrollas en el deporte.
Yo entreno dos días en semana en un centro deportivo, dos horas cada día y hago de todo. Una vez cada dos semanas entreno en pared circuitos de espeleo. Vamos el grupo de Granada´s en sábado o domingo, toda la mañana. Después una vez cada dos meses nos reunimos en Palenciana (Córdoba). El Ayuntamiento de allí nos deja las instalaciones y nos deja unos apartamentos para dormir ya que hacemos un finde de entreno intensivo, sábado y domingo desde temprano hasta la tarde. Allí nos podemos reunir el Equipo de Espeleosocorro Sin Fronteras que vienen de Cádiz y los que vamos de Granada, Almería y Sevilla. El equipo que me acompaña recibe formación de Espeleosocorro Sin Fronteras y a mí me dan mucha caña, probamos nuevas adaptaciones para mi equipo personal y nuevas técnicas que me facilitan progresar por la cuerda o descender tanto en espeleo, como en barrancos.

- Y el deporte en sí, qué te reporta.
El deporte me da la vida, la espelología y los barrancos han cambiado totalmente mi vida, me han dado las alas que necesitaba para volar. Hace tres años no tenía ilusión por nada, siempre estaba triste porque tenía una discapacidad, pensaba que no servía para nada, que nunca iba a ser feliz. No me aceptaba a mí misma, sólo veía mi discapacidad y era muy triste.
Cuando empecé a hacer espeleo y barrancos todo cambió, ha mejorado mucho mi movilidad. Mi rehabilitadora me dijo que nunca había visto una evolución tan grande en una niña con discapacidad, me dijo que la espeleología y los barrancos habían conseguido que hubiese mejorado tanto. Y yo también lo creo, tener una ilusión te cambia la manera de pensar, de estar en el mundo. Hace que mejores, que des lo mejor de ti. Y ya no son sólo estos dos deportes en sí, es la gente que hay a mi alrededor, todo lo que se esfuerza, su pasión por hacer mi sueño realidad. Es maravillosa la energía que hay cuando estamos todos/as juntos/as, cuando entrenamos o cuando hacemos las cuevas y los barrancos. Es difícil de explicar, es algo mágico, super bonito.

- Practicas barranquismo, una de las modalidades deportivas en la Federación Andaluza de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo. Por qué el barranquismo.
Porque me encanta la montaña, el agua, descender por las cuerdas. El nerviosismo que me dan los rápeles, el rampeo. Es impresionante el paisaje, disfrutar de las maravillas de la naturaleza. Me encantan los encuentros de barranquismo, ver a tanta gente maravillosa. Mi primer barranco lo hice en el Primer Congreso de Barranquismo en Órgiva, nos invitaron para dar una ponencia sobre “Espeleología y barrnquismo inclusivo” e hicimos el barranco de Nigüelas, ese fue el inicio. Después hemos ido haciendo otros, como por ejemplo: Tajo Cortes y Puerto Ramos, Me encantan los barrancos, yo no soy sólo espeleóloga, también soy barranquera -ja,ja-.
- Por cierto, este fin de semana se celebra el Campeonato de Andalucía de Barranquismo de Velocidad en Paterna del Río. ¿Tú participas?
No, no participo. Cuando exista el barranquimo inclusivo en competición, lo haré.

- ¿Qué necesitaría Alma Matamoros Espinosa para una completa programación y preparación?
Tener más tiempo para entrenar y que pudiésemos conseguir financiación para poder hacer más salidas y entrenamientos. Al proyecto de “Espeleología con Alma” se han unido dos personas ciegas también y somos de distintos sitios de Andalucía, también hay gente de Murcia, juntarnos es difícil y a veces supone mucho gasto.
- ¿Practicas otros deportes de montaña o en la naturaleza?
He practicado con la silla Joellete senderismo, he realizado varias salidas que ha organizado la Federación Andaluza de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de montaña inclusiva, y me ha gustado mucho.
- ¿Y retos? ¿Cuáles has realizado y cuáles tienes en mente por realizar?
Mis retos en mi vida diaria es avanzar y ser más autónoma. Viajar por el mundo. Ser monitora deportiva para personas con discapacidad y/o Educadora Social.
- ¿Cuál sería el reto deportivo que te gustaría realizar, sí o sí?
Pues poder realizar el nuevo reto que nos hemos marcado para este año que es realizar en Murcia en el mes mayo en un fin de semana la cueva de Neptuno y la cueva Cabo Cope y la Sima Peñas Blancas, tres cuevas en tres días, va a ser muy duro, pero tengo que superar este retazo. Son además cuevas que están en el mar y tengo muchas ganas de ver esas maravillas.

- Este verano realizaste la ascensión al Mulhacén. ¿Cómo fue? ¿Qué sensaciones te iba reportando la ascensión hasta llegar a la cumbre del pico más alto de la península?
Pues fue muy bonito, tenía un gran equipo a mi lado que me hacían disfrutar del recorrido y que me hicieron reír mucho. Pasamos mucho frío, fue un ascenso duro, muchas horas, pero fue increíble e ilusionante tocar cumbre. Llegar al pico más alto de la península. Estaba muy contenta y llena de alegría por poder llegar hasta la cima. Ver que tres personas con discapacidad pudimos tocar la cima fue impresionante.
- ¿Qué le dirías o aconsejarías a los jóvenes como tú sobre los deportes de montaña y la diversidad?
Que tienen que luchar por sus ilusiones, que no se paren porque tengan una dificultad. Que, aunque la sociedad piensa que no podemos hacer este tipo de deportes, que si lo desean que lo intenten, que se puede, sí se puede. Que crean en ellos y ellas. Que la vida para todos y todas es muy difícil, mucho más para las personas diversas pero que no se rindan. Creo que lo más bonito de esta vida es luchar por los sueños y deseos, y poder alcanzarlos.


