Miércoles, 25 de febrero de 2026
En apenas una década, la esquiadora ‘granadina’ María Ordóñez Cobacho (CD Bórea) ha logrado crearse un estatus de primer nivel internacional en el Esquí de Montaña, modalidad por la que apostó en 2016 cuando decidió, junto con sus hermanos, a acudir a las pruebas de acceso para formar parte del grupo de Tecnificación de la Federación Andaluza. Y solo un año después, ya era convocada por las selecciones españoles hasta llegar a esta temporada a tener opción hasta el último test a la plaza olímpica que quedaba por cubrir. “Plantarme en la línea de salida, en este caso en Utah, con una oportunidad tan bonita y soñada como una plaza olímpica, ya fue un objetivo cumplido”. Su vinculación con la montaña viene desde muy pequeña, gracias a la gran afición de sus padres. “Tengo la suerte de que mis padres nos han enseñado muchísimo desde pequeños cómo escalar o windsurf, que también me gustaba mucho”, asegura María Ordóñez que tiene clara su objetivo: “El más claro sería poder participar en las Olimpiadas y, cómo no, luchar por una medalla”. “Confío en que a mi carrera deportiva le quedan muchos años. Soy una afortunada de poder dedicarme profesionalmente a un deporte tan bonito, así que espero poder disfrutarlo muchos años más”, subraya. Y no duda al aseverar que su mayor referente “siempre será Ana Alonso, es toda una suerte poder compartir tanto tiempo con ella, y conocer de primera mano todo lo que desprende”. María Ordóñez es la actual triple subcampeona de los Campeonatos del Mundo Universitarios en Sprint, Vertical y Relevos Mixtos.

Cómo fueron tus inicios y por qué esa apuesta por la montaña y sus deportes, la naturaleza, …
Yo empecé a vincularme a la montaña desde muy pequeña. Mis padres siempre nos llevaban al monte a hacer excursiones, acampadas con amigos, hacíamos muchos planes en torno a la montaña. Fue en diciembre de 2016 cuando quisimos apuntarnos a las pruebas de acceso del Centro de Tecnificación de Andalucía donde descubrí mejor el esquí de montaña y me enamoró.
Siempre enfocada en Esquí de Montaña, o practicabas otros deportes antes.
Mis hermanos y yo siempre hemos hecho un montón de deportes. Desde pequeña he practicado mil cosas, relacionadas con la montaña o no. Tengo la suerte de que mis padres nos han enseñado muchísimo desde pequeños cómo escalar o windsurf, que también me gustaba mucho; en el colegio me apuntaba a todas las actividades extraescolares, a gimnasia, voley, tenis, natación, y algunas se me daban peor que otras.

Desde cuándo perteneces al grupo de tecnificación de Skimo y cómo es la experiencia que vives en el grupo.
Empecé en el centro de tecnificación en diciembre de 2016, con 13 años. En los inicios estábamos mis dos hermanos, Carolina Peula, Nico Molina, Carlos Torres y yo, con Javi Martín y Javi Argüelles como técnicos. Siempre me he sentido afortunada de pertenecer a este equipo, hemos aprendido de maestros increíbles, y toda la gente que ha ido formando parte del equipo a lo largo de los años siempre ha sumado. Estoy muy agradecida de formar parte de este equipo con tanta ambición y con ganas de trabajar juntos.
Cómo valoras tu evolución. Qué objetivos se marca María Ordóñez.
Sigo siendo joven, confío en que a mi carrera deportiva le quedan muchos años. Soy una afortunada de poder dedicarme profesionalmente a un deporte tan bonito, así que espero poder disfrutarlo muchos años más. Tengo muchos objetivos, el más claro seria poder participar en las Olimpiadas y, cómo no, luchar por una medalla. Me quedan muchos años y muchas carreras para ir creciendo y poco a poco cosechar lo sembrado.

Y tu trabajo, constancia y esfuerzo ha conllevado tus permanentes convocatorias con la selección española para participar en citas de la Copa del Mundo ISMF de Jóvenes primero y con la absoluta después.
Sí, llevo ya 10 años desde que empecé a competir en esquí de montaña, y ya son 9 desde que la selección española cuenta conmigo para competiciones internaciones y concentraciones deportivas. Súper orgullosa de que confíen en mí y me hayan dado oportunidades para comparar mi nivel contra las mejores del mundo.
Incluso este mismo inicio de temporada acudiste a la prueba test definitiva para intentar conseguir la plaza vacante para los Juegos, que al final fue para tu amiga María Costa.
Para mi poder plantarme en la línea de salida, en este caso en Utah, con una oportunidad tan bonita y soñada como una plaza olímpica. Ya fue un objetivo cumplido, y encima tuve la suerte de que muy buenos amigos y familia viajaran hasta allí para vivirlo conmigo. Muy orgullosa por María Costa que demostró el nivelazo que tiene y se merecía mucho su plaza olímpica.

Y qué meta de marcas esta temporada que ha empezado hace poco.
Esta temporada lucho por mejorarme a mí misma, procurar hacer cada carrera mejor que la anterior. Es mi último año de sub23 y lucho por una medalla en el campeonato de Europa y por entrar en la ronda final de los Sprines.
Estudios en la Facultad de Ciencias del Deporte, entrenamientos y preparación, competiciones, desplazamientos. Cómo los estás compaginando.
Es muy difícil llevarlo todo bien, hay que saber organizarse y tomar decisiones con las prioridades claras. En mi caso, para compaginarlo con la facultad, lo más importante es un buen trato con los profesores, para que quieran colaborar contigo y ser más flexibles en los exámenes, sobre todo.

Cómo consideras la puesta en funcionamiento de los Centros de Excelencia Educativa Deportiva puestos en marcha por la Junta de Andalucía.
El programa CEEDA ha llegado para quedarse. Yo tengo mucha suerte de formar parte de él, hacen un trabajo estupendo, sobre todo en los institutos, con tutores particulares y horarios de refuerzo, mas todas las instalaciones y profesionales a nuestro servicio. En la facultad aún queda un poco de trabajo, no todas las facultades funcionan igual, pero han podido colaborar con nosotros, y cualquier ayuda es muy bien recibida.
Y el trabajo que se hace desde el Programa de Tecnificación de Skimo bajo las directrices de Javier Argüelles. En los últimos diez años la evolución ha sido impresionante, ¿no?
Efectivamente, tenemos muchísima suerte de haber coincidido con Javi en todos estos años, lo da todo por nosotros, dentro y fuera del deporte, estando al pie del cañón cada día, enseñándonos y guiándonos. Si solo nos fijásemos en los resultados, ya es increíble ver cómo en prácticamente todos los podios nacionales hay algún o alguna andaluz o andaluza, y las medallas internacionales que hemos traído a casa.

Tienes algún referente a nivel deportivo.
Mi mejor referente siempre será Ana Alonso, es toda una suerte poder compartir tanto tiempo con ella, y conocer de primera mano todo lo que desprende. Sin darse cuenta me ha ido dando muchas lecciones, tanto dentro como fuera del deporte, y ver cómo consigue todo lo que se propone desde el esfuerzo y la lucha es increíble.
Hemos podido vivir una de las páginas más brillantes del Skimo andaluz y español con Ana Alonso y sus históricas medallas de bronce en Los Juegos de Invierno. Cómo lo has vivido.
Las medallas de Ana las hemos vivido con muchísima ilusión y emoción. Lo que ha conseguido Ana es algo que sólo ella podría haber hecho y nos hemos sentido súper orgullosos de haberla podido acompañar un poco. Sin duda marcará un antes y un después en ña historia del esquí de montaña, y del deporte en España.

Y aquí, poder contar con el grupo de trabajo, una estación y una montaña junto a casa, un Centro de Alto Rendimiento en altura es una garantía, ¿no?
Es todo un lujo todo lo que Granada tiene para dar, cada año soy más consciente de lo que tenemos y me siento más afortunada de poder dedicarme a esto, y con el grupo de entreno que tenemos ya no se pide más. Los “peques” cada vez son menos peques, ya hacemos muchos entrenamientos y concentraciones juntos y nos retroalimentamos positivamente mucho. A mí personalmente me encanta compartir entrenos y momentos con ellos, por que forman un grupo lleno de energía e ilusión.


