Miércoles, 29 de julio de 2026
Antonio Gámez López “El Seguro” estudió Ingeniería Industrial y desarrolló su carrera profesional trabajando en RENFE. Desde los seis años ha recorrido Sierra Nevada con pastores, arrieros, cortijeros y gente de la sierra. Ha recorrido varias veces la integral de los tresmiles de Sierra Nevada y todos sus caminos de herradura. Ha recorrido el Rif y el Atlas marroquí y los Cárpatos, en Rumanía. Siempre ligado a la Federación Andaluza, ha impartido cursos de montaña, seguridad y marcha nórdica y ha participado en rescates de montaña colaborando con la Guardia Civil y otros expertos. Cuenta con varias publicaciones en prensa y revistas sobre temas de montañismo, como ‘Los Caminos de Herradura de Sierra Nevada’. Como deportista de competición logró varios podios internacionales en su trayectoria como atleta, y en marcha nórdica logró la medalla de plata absoluta en media maratón y oro en máster 65 en Campeonato del Mundo de 2017 en Grecia. “Diría que sí viví una época en que la montaña se conocía menos y no había ni los equipos ni los medios que hay ahora y tuvimos que aprender cómo a veces se las gasta cuando enseña sus dientes”, asegura Gámez, que subraya que “el apodo de Seguro me viene de mi abuelo materno”. “El deporte me ayudó mucho cuando la salud me dio ese testarazo de un ictus severo el 27 de marzo de 2018, me dijo el doctor Espigares de trauma que gracias al deporte había reaccionado muy bien el organismo porque había sido severo y luego a pelear día a día”, explica tras ese momento crítico que sufrió. Pero ahora sigue, a su ritmo, conviviendo con la naturaleza, la montaña, el medio ambiente, inquieto por cuestiones a mejorar y continuar con su legado montañero.

El nombre de Antonio Gámez va unido al montañismo y a sus diferentes modalidades deportivas. Porque tu apuesta por la montaña. Como llegas a descubrirla.
Hay un pastor en mi pueblo que como él de niño ha estado en la sierra con las ovejas dice en plan informal “a mí me parió mi mare debajo de una mata”, y yo me siento identificado con esa metáfora porque me acuerdo cuando mi abuelo Seguro, mi madre y mi padre me llevaban metido en un serón de esparto con 3 ó 4 años a la cañá la Gallega a arrancar: cebá, garbanzos o lentejas o al prao Mora (lo que actualmente es el área recreativa el Barrio en Lanteira, mi pueblo) a recoger: papas, pimientos, tomates o pepinos que ellos sembraban. Yo si podía me escaqueaba y me tumbaba debajo de un espino majoleto o de un zarzal y cuando estaba medio dormido, a veces saltaba un lagarto por encima o salía un gato montés allí escondido. Si alguno de estos animalillos a base de vernos muchos días se esperaba a que le echara un pedazo de pan o media galleta sentía algo parecido a la felicidad y pensaba: aquí hay vida y con buenos amigos. El regreso andando, porque los burros venían cargados, me empezó a poner en forma.

Que sentías o sientes inmerso en el medio natural.
En la naturaleza se encuentran razones para vivir.
Tu actividad deportiva ha estado siempre ligada a la naturaleza, la montaña o fue guiándose hacia ella tras haber realizado otros deportes.
Yo empecé con el atletismo en 1963 con 12 años y con una beca me fui a estudiar a los jesuitas del Palo (Málaga). Allí me vió el hermano Titos correr y me metió al equipo de atletismo, tenía el fondo de correr por las cuestas de un pueblo serrano y la velocidad de un niño. ¡Raro era el día que no te corría el guarda de la vega cuando ibas a robar; cerezas, manzanas, uvas o lo que hubiera en la vega! Y gané varios campeonatos provinciales y Andaluces en distintas distancias en las categorías inferiores: infantiles cadetes, juveniles, …

Eso en tus inicios, pero luego eres como uno de los padres del montañismo en Andalucía. Muchos dicen Antonio Gámez se conoce cada rincón de Sierra Nevada como la palma de la mano.
Bueno yo diría que sí viví una época en que la montaña se conocía menos y no había ni los equipos ni los medios que hay ahora y tuvimos que aprender cómo a veces se las gasta cuando enseña sus dientes; pero tuve la suerte de conocer grandes maestros. Por estar en los jesuitas en el Palo (Málaga) veníamos de ejercicios espirituales a su casa del Charcón en Güejar Sierra donde a veces aparecía y nos hacía algunas excursiones un paduleño, ni más ni menos que un tal padre Ferrer. Había en Jeres el Marquesado un nativo notario muy conocedor de la sierra, D. Ángel Casas Morales, del que Antonio Castillo Martín el que de vez en cuando sabe dónde se puede beber agua y un berchulero obispo de Jaén, D. Miguel Peinado, se venían algunos veranos al seminario de San Torcuato. Como buenos amigos recorrían los dos la sierra, y como antes no se conocía como la integral de los tresmiles decían que iban a atravesar la sierra y estos enseñaban a quien se apegara a ellos. Qué decir de D. Camilo de Torcuato Cabrerizo o de Paco el montañero o tantos pastores de la Alpujarra como: Paco Toro, Juan Funes e Yator o José, Juan y Ramón el Nuestro de Tevélez o Milhombres de Mecina Bombarón, y mis paisanos pastores del Marquesado: Los Alejos, los Dimas, Pajarillo Gabriel el Lureño o Idalgo de Jeres del Marquesado; Los Cascales, los Aquilinos o Catillo de Lanteira, …. que pasando los días o las noches con ellos en la sierra te decían: si ves que las ovejas salen corriendo de prisa hacia abajo, que las vacas se pelean mucho y también se bajan, los caballos que son más tontos se suben de prisa, date el bote que o va a haber nube, mucho aire o mal tiempo.

Y que te dice el apodo ‘El Seguro’. A qué se debe.
El apodo de Seguro me viene de mi abuelo materno. Él fue un hombre autodidacta pero con mucho saber, por lo que fue como el anfitrión cuando venían por el Marquesado el que fue jefe de obra públicas de Granada, D Francisco Abellán (el del pantano de la Peza), o el potentado dueño de estas minas del Marquesado, el belga D. Humberto Meersmans (dueño en su día del Carmen de los Mártires). Y como mi abuelo tenía unos conocimientos en: física, química, geodesia, geología o matemáticas, porque no era normal en un hombre de pueblo que te supiera formulas químicas como por ejemplo el ácido sulfúrico (S04H2) o el nítrico (N03H) o le hablara de una derivada, de una integral o de un logaritmo neperiano o de trigonometría, pues los maravillaba. Y creo que fue D. Humberto Mermans el que le puso Seguro y luego le donó los derechos de los derechos de explotación de las minas de plata (Ag) de Lanteira y por eso llevan su nombre.
Antonio Gámez es un montañero con una amplia experiencia y ascensiones o cumbres. Cuales recuerdas con más ilusión y pasión.
He hecho largas travesías como cuando recorrimos todo el Rif Marroquí que fuimos de Alhucemas a Melilla (140 Kms) recordando el desastre de Annual. Todos los Pirineos aragoneses y navarros. He recorrido el alto Atlas Central Marroquí por la zona del Magoun. Tengo buenos recuerdos del recorrido del desastre de Annual y recuerdo de los que te enseñan en los Pirineos bajando de Gory a Pineta con una buena tormenta de granizos (donde salvamos a un montañero que arrastraba el río y pudimos echarle mano), y una subida al Mulhacén con el padre Ferrer. Y recuerdos también malos; de estar pernoctando una noche en la antigua casilla de Ballesteros que estaba debajo de donde ahora está el refugio Picón de Jeres con 3 montañeros murciano. Le estuvimos regañando para que no hicieran lo que iban a hacer porque yo ya me había vuelto con tres más que íbamos por el mal tiempo no nos hicieron caso porque decían que llevaban buen material y se quedaron los tres para siempre en el corredor central del Alhorí.

La vida te puso a prueba con un ictus hace unos años. Otra cima que vas superando día a día.
El deporte me ayudó mucho cuando la salud me dio ese testarazo de un ictus severo el 27 de marzo de 2018, me dijo el doctor Espigares de trauma que gracias al deporte había reaccionado muy bien el organismo porque había sido severo y luego a pelear día a día.
Has sido y eres deportista y competidor y a la vez eres gestor de clubes y de áreas de la federación. Como lograbas compaginar todo esto con tus labores profesionales.
Logré una medalla de plata en veteranos C en el campeonato de Europa de Maratón porque fue la verdadera y la que dio nombre a la Maratón los 42,195 Kms que recorrió Filipides desde la ciudad de Maratón hasta Atenas con la meta en el antiguo estadio olímpico. Conservo la placa que me dio la diputación por aquello. Gané varias pruebas en ruta en medias, maratones y otras distancias regionales y nacionales. Gané también la CxM en Jarapalos o la de los tres Juanes de Atarfe, y en mi categoría creo que en 2003 la subida al Conjuro de Motril. La media de la Calahorra al puerto de la Ragua, … Quizás la guinda ha sido la del 11 de junio de 2017 en los Word Senior Games en Voula al sur de Atenas (Grecia), donde conseguí medalla de plata absoluta en media maratón de Marcha Nórdica y oro en Master-65. En 2011 fundamos el Club de Montaña de Lanteira del que fui presidente varios años, en la FAM quiso nuestro malogrado presidente Julio Perea, que EPD, que me ocupara de la vocalía de refugio y por ahí seguimos. Mi vida laboral ha sido prácticamente toda en RENFE. Empecé en puestos de bajo nivel, pero cuando seguí con la ingeniería en un concurso oposición interno para titulados ocupé puestos de jefaturas y de estructura de dirección en: Albacete, Alcázar de San Juan, Fuencarral (Madrid) y me mandaron a Granada para aquí jubilarme. Como organizándose da tiempo para mucho, compaginé dando clases de tecnología y dibujo en el instituto Politécnico de Albacete y luego en una academia en Torrejón de Ardoz de contabilidad, transportes y mercancías peligrosas. La confianza en uno, la constancia y aprender de la experiencia y de los mayores ayudan a tomar decisiones acertadas. Muchos años gastados.

Toda la vida por los demás por el bien común.
Si me ha gustado colaborar siempre que ha estado en mis manos ayudarle a alguien bien informando o todavía quedan testigos de cuando yo era un hombre, bajar a cuestas a una mujer que no podía andar desde el barranco de Covatillas (lavaderos de la Reina) hasta el cerro de los Bolos que estaban los coches, unos 700m de desnivel bajando por los pedregales que hay por el miraor Alto y el Bajo en la sierra de Jeres.
Tu labor de divulgación, ya no solo dando a conocer los deportes de montaña sino a nivel de publicaciones. Y es que nunca mejor dicho eres como un libro abierto en montañismo.
Mi abuelo nos decía: “niños enseñar lo que sepáis que cuantas más personas conozcan las cosas menos se perderán” y yo he seguido el consejo sin interés. He escrito el libro sobre los caminos de herradura de sierra Nevada, los principales caminos por donde los arrieros transportaban las mercancías, a las personas y a los ganaos a las ferias o a los cotos. Participé en el programa “campo base” que dirigía Jesús Labajo hablando de Sierra Nevada y sus caminos. He publicado algunos artículos relacionados con la montaña en el periódico wadias de Guadix. En el foro Nevasport he publicado como el Lanteirano algunas cosillas interesantes como: “Por si os sirve para la integral” (la de los tresmile de Sierra Nevada) o “Cojones con D. Gerardo” (la ruta que describe en su libro, al Sur de Granada y siguió el hispanista inglés Gerald Brenan desde Granada a su casa en Yegen.) Con los guardias del SEREIM me une bastante al colaborar en sus recates de gente que se desorienta en la sierra o se meten donde no deben y se lesionan en accidentes.

Qué le dirías a la juventud, a los niños y niñas para que practiquen la marcha nórdica u otros deportes de montaña, vivir la naturaleza, el medio ambiente.
A los jóvenes les diría que como los años pueden con to, que no los desaprovechen que trabajen y sean constantes en lo que quieran ganarle a la vida; peleando con ella cuando los ponga en aprietos y que no hagan daño a nadie, que sean humildes porque cualquier persona que veas te supera en algo, que ayuden y no odien. Los deportes de montaña les van a ayudar a ser más fuertes y a superar las dificultades. Uno de los deportes que les va a ayudar a superarse es la marcha nórdica; requiere esfuerzo para trabajar todo el organismo desde el punto de vista físico, de coordinación y trabajo de la mente. Que no olviden que el medio natural es débil con muchos frentes en contra por lo que tienen que cuidarlo y disfrutarlo es uno de los mayores tesoros que deben conservar a los que vienen detrás.


