Miércoles, 21 de octubre de 2026
Flamante Campeona del Mundo Máster en la categoría Over 40, Sofía García Martín es una gran referente en los deportes de montaña, no solo por su condición de deportista de alto nivel si no también por los valores que aporta desde hace ya varios años. La granadina tiene claro que “la montaña me aporta libertad, contacto con la naturaleza y la posibilidad de ponerme retos que me motive”. Comenzó a correr en 2014 y tres años despúes dio el ‘salto’ a las carreras de larga distancia, y “si tienen mucho desnivel y el terreno es técnico, mucho major”. Este año se marcó como objetivo el Mundial Master Ultra en Portugal, y el 4 de octubre se alzó con el título mundial tras cruzar primera la meta tras afrontar 65 kilómetros con 6.500 metros de desnivel positivo. “Conseguir este resultado ha sido una satisfacción enorme”, asegura después de haber superado unos años en los que unas dolencias de rodilla limitaban su capacidad de competición y de ser madre por segunda vez el año pasado. Andalucía tiene unas condiciones naturales extraordinarias para practicar deportes de montaña, pero no solo por eso se logran los resultados, porque “también hay mucho trabajo de deportistas, clubes, entrenadores y personas que impulsan estas disciplinas”. Arquitecta técnica, madre de un hijo y una hija, para ella la vuelta a la competición “ha sido progresiva, intentando recuperar la forma y encontrando tiempo para entrenar dentro de las responsabilidades del día a día”. Entiende además que “es importante que las mujeres tengan oportunidades reales de participar, dirigir proyectos y aportar su experiencia”. Y a la juventud le transmite que “la montaña te enseña a esforzarte, a tener paciencia, a superar dificultades y a compartir experiencias”. Experiencia que ella aporta en carreras por montaña, esquí de montaña, alpinismo o raids de aventura en orientación.

¿Cómo descubre Sofía García la montaña, la naturaleza, sus deportes y actividades?
Mi relación con la montaña ha ido creciendo poco a poco. Empecé a practicar deporte hace unos 15 años y, desde entonces, he ido descubriendo disciplinas que me han enganchado cada vez más. La montaña me aporta libertad, contacto con la naturaleza y la posibilidad de ponerme retos que me motiven.
Siempre vinculada a las competiciones de carreras por montaña o esquí de montaña, e incluso en orientación. ¿Por qué estas modalidades deportivas? ¿Has practicado otras?
Empecé a correr en el año 2014 y en el año 2017 di el paso a las carreras de larga distancia. Me atraen los deportes de resistencia, pero también me gusta mucho la variedad. Durante aproximadamente los últimos diez años he competido en Raids de Aventura de orientación, pruebas que pueden durar alrededor de 24 horas y en las que se combinan la carrera a pie y la bicicleta de montaña con otras disciplinas, como patinaje, escalada, kayak, vías ferratas o natación. Son pruebas que me motivan muchísimo porque cada una es diferente y tienes que adaptarte a lo que va ocurriendo. No se trata solo de correr, también cuentan la estrategia, la capacidad de gestionar el esfuerzo y las ganas de seguir disfrutando después de muchas horas de carrera.

En carreras por montaña hay kilómetros verticales, snowrunning, carreras en línea o trail y ultra. ¿En cuál o cuáles te sientes más cómoda?
Me siento especialmente cómoda en las carreras por montaña de larga distancia, y si tienen mucho desnivel y el terreno es técnico, mucho mejor. Me gustan las subidas en las que toca caminar con bastones y las bajadas en las que tienes que estar muy pendiente del terreno. Ese tipo de recorrido me mantiene entretenida durante horas.
Hace un par de semanas lograste el título de Campeona del Mundo Master en la categoría F40. ¿Qué ha supuesto para ti y cómo ha sido esa experiencia?
Ha sido una alegría enorme. El año pasado fui madre de mi segunda hija y, poco a poco, he ido recuperándome y volviendo a competir en varias carreras. Además, durante varios años he arrastrado una lesión de rodilla que no me permitía correr. Por eso, ahora estoy especialmente contenta, el dolor ha desaparecido y estoy pudiendo volver a entrenar y a disfrutar de las distancias largas. Este año me propuse un objetivo que me hacía muchísima ilusión, el Campeonato del Mundo Máster, celebrado el 4 de octubre en Portugal. Era una carrera de larga distancia 65 kms y 6.500 de desnivel positivo por un terreno muy técnico, precisamente el tipo de carreras son las que me gustan.
La preparé con muchísimas ganas y de forma específica, buscando entrenar en terrenos que se adaptaran a la prueba y a mis características. He disfrutado mucho del proceso de preparación y, sobre todo, del día de la competición. Conseguir este resultado ha sido una satisfacción enorme, también por poder volver a competir y afrontar una distancia larga después de esos años en los que la rodilla me limitaba. Me quedo con todo lo vivido para llegar hasta allí y con la ilusión de seguir disfrutando del deporte y marcándome nuevos objetivos.

Andalucía demuestra estar en el TOP nacional e internacional, tanto en categoría femenina como masculina. ¿A qué piensas que se debe?
Creo que Andalucía tiene unas condiciones naturales extraordinarias para practicar deportes de montaña, con una gran diversidad de terrenos y desniveles. Pero el entorno por sí solo no explica los resultados, también hay mucho trabajo de deportistas, clubes, entrenadores y personas que impulsan estas disciplinas. Además, entrenar y competir rodeada de gente con mucho nivel te ayuda a mejorar. Creo que esa combinación de entorno, experiencia, esfuerzo y afición por la montaña contribuye a que Andalucía tenga una presencia tan importante.
Cuando compites, ¿solo te centras en administrar el esfuerzo y rendir mejor o también tienes tiempo para disfrutar?
Para mí disfrutar de la preparación de cualquier competición es fundamental. Me gustan las carreras técnicas porque te mantienen concentrada en el terreno y hacen que las horas pasen rápido. No vivo la competición únicamente pensando en el resultado, me motiva el reto, el entorno y la experiencia de estar en la montaña. Creo que competir y disfrutar pueden ir perfectamente de la mano.
¿Cómo puedes compaginar tu trabajo, los entrenamientos, las expediciones y ser madre?
Soy arquitecta técnica y el año pasado fui madre de mi segunda hija y la vuelta a la competición ha sido progresiva, intentando recuperar la forma y encontrando tiempo para entrenar dentro de las responsabilidades del día a día. Este año me marqué el objetivo del Campeonato del Mundo Máster y tener esa meta me ayudó a mantener la motivación. No siempre es fácil llegar a todo, y cada etapa tiene sus circunstancias, pero creo que es importante encontrar un equilibrio y no perder aquello que te ilusiona.
Contar con apoyo de la familia es fundamental para encontrar esos ratos para entrenar y seguir disfrutando de la montaña.

¿Tienes entrenadora o entrenador que te marque una pauta, organice desplazamientos y planifique competiciones?
No sigo un plan de entrenamiento cerrado, organizado por días y semanas como suelen hacer muchos deportistas. Prefiero entrenar de una forma más flexible, adaptándome a mis sensaciones, al tiempo que tengo disponible y a los objetivos que me voy marcando. Cuando una carrera me motiva especialmente, sí preparo el entrenamiento de forma más específica, pero siempre intentando disfrutar del proceso y sin estar atada a un plan rígido.
En cuanto a los clubes a los que has pertenecido, ¿qué te han aportado?
Mi primer club fue el C.D. Bicha, en este club empecé a correr. le tengo muchísimo cariño porque fue el comienzo de mi trayectoria y allí conocí a muchísima gente maravillosa. Guardo muy buenos recuerdos de esa etapa y de las personas con las que compartí mis primeros pasos en este deporte.
Actualmente pertenezco al C.D. GR Olimpo, un club en el que me motiva especialmente compartir la experiencia con grandes amigas. Me encanta poder participar con ellas en los campeonatos por clubes, tanto autonómicos como nacionales. Al final, competir juntas y compartir esos momentos hace que la experiencia sea mucho más especial.

En Granada hay grandísimas corredoras que, independientemente de ser rivales, hacen una gran piña. ¿Es esa tu sensación?
Sí, creo que es una de las cosas más bonitas del deporte. En una carrera cada una quiere hacerlo lo mejor posible, pero eso no impide que haya compañerismo, respeto y apoyo mutuo. Compartimos entrenamientos, viajes, carreras y experiencias, y al final se crean vínculos que van más allá de la competición. Tener alrededor a corredoras de mucho nivel también te obliga a mejorar y te motiva. Creo que se puede competir con intensidad y, al mismo tiempo, alegrarse por los éxitos de las demás.
¿Cómo consideras el papel de la mujer en los órganos de gestión de la federación, clubes e instituciones deportivas?
Creo que se ha avanzado, pero todavía hay margen para seguir mejorando. La presencia de mujeres en la práctica deportiva y en las competiciones es cada vez más visible, y sería positivo que esa evolución también se reflejara en los puestos de responsabilidad y en los órganos donde se toman decisiones. Es importante que las mujeres tengan oportunidades reales de participar, dirigir proyectos y aportar su experiencia. Además, contar con referentes femeninos ayuda a que las generaciones más jóvenes vean que pueden desarrollar su trayectoria deportiva y también asumir responsabilidades dentro de clubes y federaciones.

¿Te gustaría gestionar grupos de una u otra forma?
Es una posibilidad que no descarto. La experiencia deportiva puede servir para compartir conocimientos y ayudar a otras personas a acercarse a la montaña. Me parece importante que quienes empiezan puedan hacerlo de forma progresiva, con seguridad y disfrutando del entorno. En cualquier caso, para mí lo fundamental es seguir vinculada al deporte y contribuir, de la manera que pueda, a que otras personas descubran lo que aporta la montaña.
¿Piensas que se realiza un buen trabajo de cantera en clubes, escuelas y a nivel federativo?
Creo que hay clubes, escuelas y personas que hacen un trabajo importante para acercar la montaña a los más jóvenes. La cantera es fundamental, no solo para que aparezcan nuevos deportistas, sino también para transmitir el respeto por la montaña, el compañerismo y la importancia de practicar deporte de forma segura. Es importante que los jóvenes puedan progresar y tener oportunidades, pero sin poner todo el peso en los resultados desde el principio. Lo esencial es que disfruten, aprendan y mantengan la motivación para seguir practicando deporte.

¿Qué le dirías a la juventud para que se iniciara en los deportes de montaña y conociera la naturaleza y el medio ambiente?
Les diría que se animen a probar y que no piensen que hace falta ser un gran deportista para disfrutar de la montaña. Cada persona puede encontrar su ritmo y sus propios objetivos. Se puede empezar caminando, haciendo rutas sencillas o participando en actividades organizadas, siempre con seguridad y respetando el entorno. La montaña te enseña a esforzarte, a tener paciencia, a superar dificultades y a compartir experiencias.
El deporte que a todo el mundo le recomiendo, es la orientación, ya que se puede practicar en todas las edades y no importa la forma física de cada uno, se puede hacer caminando o corriendo, y siempre concentrando en buscar las balizas con el mapa.

Para terminar, ¿qué te gustaría destacar o transmitir?
Me quedo con la satisfacción de haber podido volver a correr después de una etapa complicada, de disfrutar otra vez de las distancias largas. Para mí, el deporte no consiste solo en ganar, sino también en disfrutar del proceso, superar dificultades y compartir experiencias con la gente que te acompaña. Si algo tengo claro es que, cuando encuentras una motivación que te ilusiona, merece la pena trabajar para conseguirla sin dejar de disfrutar del camino.


