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ENTREVISTAS FADMES. CARMEN CAÑAS DÁVILA: “Estar en el medio natural me recuerda que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros: un ecosistema que tenemos la responsabilidad de cuidar”

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Miércoles, 26 de noviembre de 2025

Su eslogan es “atrévete a pararme”. Carmen Cañas Dávila, Joven Promesa en Travesías 2023, nació en Prado del Rey, a las puertas de la Sierra de Grazalema. Allí se dedica profesionalmente a realizar rutas guiadas, gestionando grupos de niños y adultos de bastantes personas, y atendiendo en el centro de visitantes de El Bosque, informando sobre rutas, pueblos y sobre la sierra en general. Se considera “una persona constante, responsable y con muchas ganas de aprender». Le inspiran especialmente “las mujeres deportistas que han abierto camino en deportes de montaña y que demuestran que la resistencia, la capacidad de sufrimiento y la fortaleza mental no tienen género”. “Para mí la montaña y la naturaleza son mi casa y mi lugar de trabajo, pero también mi espacio de desconexión y aprendizaje”, asegura Carmen Cañas, quien subraya que “estar en el medio natural me recuerda que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros: un ecosistema que tenemos la responsabilidad de cuidar”.

Cómo, por qué y a qué edad Carmen Cañas opta por esta modalidad deportiva, o el deporte en general.

Nací y crecí en Prado del Rey, a las puertas del Parque Natural Sierra de Grazalema, así que desde muy pequeña he tenido la suerte de vivir con la montaña delante de casa. Primero empecé saliendo al campo de manera muy sencilla, con rutas cortas y familiares, y poco a poco fui sintiendo que la montaña era mi lugar: el sitio donde mejor me encontraba física y mentalmente. Con el tiempo conocí las Travesías de Resistencia y en 2022 me engancharon gracias a la mezcla de reto físico, compañerismo y contacto continuo con la naturaleza. Más que una simple actividad deportiva, para mí se han convertido en una forma de vida: me ayudan a sentirme bien, a superarme y a seguir conociendo mejor nuestro territorio.

Hablar de Travesías es hablar de una modalidad dura y exigente… A qué crees que se debe tu adaptación y experiencia: trabajo, formación, otros deportes, …

Creo que mi buena adaptación a las Travesías viene de la suma de varias cosas. Por un lado, mi trabajo: desde 2023 me dedico profesionalmente a realizar rutas guiadas por la Sierra de Grazalema, gestionando grupos de niños y adultos de bastantes personas, y atendiendo en el centro de visitantes de El Bosque, informando sobre rutas, pueblos y sobre la sierra en general. Eso significa muchas horas en el medio natural, conociendo muy bien el terreno, la meteorología y la importancia de la seguridad. A nivel formativo, soy Técnica Superior en Animación Sociocultural y Turística y he realizado cursos específicos de didáctica del medio natural en Sierra de Grazalema, y el curso de Árbitro de Carreras por Montaña de la FADMES. Todo esto me ha dado una base muy completa: sé planificar actividades, leer el entorno, gestionar grupos y tomar decisiones cuando las condiciones cambian. Y, por último, me considero una persona constante, responsable y con muchas ganas de aprender. Esa actitud hace que la exigencia de las Travesías no me asuste, sino que la vea como un reto para seguir creciendo.

¿Practicabas a edades tempranas otros deportes? ¿Has pertenecido a alguna escuela deportiva? Desde pequeña he estado muy vinculada a la actividad física. Siempre me ha gustado el movimiento: el deporte, el baile y todo lo que tuviera que ver con estar activa. De hecho, además de la montaña, tengo formación y experiencia en diferentes bailes como zumba, bachata o flamenco, que me han ayudado mucho a trabajar coordinación, resistencia y expresión corporal. Esa base me hizo entender el deporte no solo como competición, sino como una herramienta para sentirme mejor, relacionarme con otras personas y ganar confianza en mí misma. Más adelante he completado mi formación con cursos de ocio y tiempo libre y atención a distintos colectivos, lo que también influye en cómo vivo ahora las Travesías y el deporte de montaña.

¿Has tenido referentes en deportes de montaña u otros deportes?

He tenido dos tipos de referentes. Por un lado, referentes cercanos: gente de mi entorno, monitores y compañeros de clubes y asociaciones de montaña que me han enseñado, a ser constante, humilde y a respetar siempre el entorno. Personas anónimas que madrugan, entrenan, se forman y están al pie del cañón organizando actividades para que los demás disfrutemos. Por otro lado, me inspiran especialmente las mujeres deportistas que han abierto camino en deportes de montaña y que demuestran que la resistencia, la capacidad de sufrimiento y la fortaleza mental no tienen género. Ver cómo han ido ganando visibilidad me anima a seguir formándome y a dar lo mejor de mí, también para servir de referente a niñas y chicas jóvenes que empiezan ahora.

Cuéntanos tus experiencias en este mundo de las Travesías.

Las Travesías para mí han sido una escuela continua. Me han permitido conocer ciudades, pueblos, monumentos, sierras y paisajes diferentes, compartir muchas horas de camino con personas de toda las edades y niveles, y aprender a gestionar tanto los momentos de euforia como los de cansancio. Lo que más valoro es el ambiente: no se vive como una competición, sino como un desafío colectivo donde nos vamos cuidando unos a otros. He aprendido a escuchar a mi cuerpo, a organizarme con el material, a gestionar el sueño y la alimentación, y a ser muy consciente de la importancia del equipo organizador y del voluntariado que hay detrás de cada prueba, ya que, sin ellos, ninguna travesía sería igual.

Y anécdotas, ¿tienes alguna que nos puedas comentar?

Una de las anécdotas que más recuerdo fue en mi primera travesía en la que a tan solo 15 minutos antes de empezar y a más de 6 km en coche de nuestro alojamiento, me doy cuenta que no tengo el dorsal. Gracias a mis compañeros, pude conseguir mi dorsal y llegar a tiempo para comenzar la travesía. Otra de las anécdotas que también recuerdo mucho fue, que en una travesía en la que llevábamos ya muchas horas caminando y en el grupo empezaba a notarse el cansancio. En un momento dado, cuando ya habíamos conseguido llegar al punto geodésico, en pleno mes de mayo empezó a granizar, como si estuviéramos en enero. Gracias a la coordinación del grupo, los ruteros y la experiencia de los caminantes conseguimos reagrupamos y terminamos entrando todos juntos a meta.

Las Travesías conllevan muchos kilómetros, muchas horas y, al principio, de noche. ¿Cómo te preparas? ¿Llevas una programación de entrenamientos?

Mi preparación se apoya en tres pilares: el propio trabajo en la sierra, el entrenamiento específico y el descanso. Mi día a día como guía en la Sierra de Grazalema ya implica caminar muchos kilómetros y pasar horas sobre el terreno, muchas veces con desnivel y en condiciones cambiantes, gestionando grupos numerosos. Eso me da una base de resistencia muy importante. A eso le sumo entrenamientos específicos: salidas más largas los fines de semana para simular las condiciones de una travesía, trabajo de fuerza para proteger articulaciones y entrenamientos de cardio y core. Pero cuando se acerca una prueba, una planificación más detallada de cargas y descansos. También cuido aspectos como la alimentación, la hidratación y el sueño, porque he comprobado que, en pruebas de tantas horas, cuidar esos detalles marca la diferencia tanto como haber entrenado bien.

Además de Travesías, una modalidad no competitiva, ¿practicas otros deportes de competición? Mi actividad principal está centrada en la montaña y en las Travesías, que, aunque no son competitivas, sí exigen una gran preparación física y mental. Me interés especialmente la parte organizativa y formativa de las carreras por montaña, hasta el punto de haber realizado el curso de Árbitro de Carreras por Montaña a nivel provincial con la FADMES como he dicho anteriormente. Más que buscar resultados deportivos, me motiva entender bien el reglamento, la seguridad, el marcaje, la gestión de riesgos y todo lo que hay detrás de un evento para que los participantes disfruten. Creo que esa visión técnica ayuda en mi faceta como participante en actividades de resistencia. Y Actualmente también práctico CrossFit, ground y zumba.

Montaña, naturaleza, medio ambiente. ¿Qué te sugieren?

Para mí la montaña y la naturaleza son mi casa y mi lugar de trabajo, pero también mi espacio de desconexión y aprendizaje. Estar en el medio natural me recuerda que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros: un ecosistema que tenemos la responsabilidad de cuidar. Gracias a mi formación y a cursos como el de Didáctica del Medio Natural en la Sierra de Grazalema o el de Agenda 2030 y emprendimiento juvenil en el medio rural, tengo muy presente que el deporte de montaña debe ser siempre respetuoso y sostenible. Me gusta transmitir la idea de que cada ruta o travesía es una oportunidad para educar en valores: respeto al entorno, reducción de residuos, cuidado de los senderos y convivencia entre personas de distintas edades y destinos.

¿Qué les dirías a los niños y niñas para que apostasen por tu modalidad o los deportes de montaña?

Les diría que la montaña es una gran escuela y un parque de aventuras a la vez. Que en las Travesías y en los deportes de montaña van a descubrir paisajes increíbles; pero, sobre todo, se van a descubrir a sí mismos: van a aprender a esforzarse, a trabajar en equipo, a cuidar de sus compañeros y a respetar la naturaleza. También les diría que no hace falta empezar haciendo grandes cosas: se empieza con pequeñas rutas, disfrutando, jugando, aprendiendo a orientarse, a escuchar al cuerpo y al entorno. Y que, si se enganchan, la federación y los clubes son espacios seguros donde van a encontrar monitores formados, amigos y un ambiente muy sano, lejos de las pantallas, donde se lo van a pasar genial.

Algún apunte más, Carmen.

Simplemente añadir que, aunque soy joven, llevo ya varios años vinculada profesional y personalmente a la montaña, especialmente en la Sierra de Grazalema, donde trabajo como informadora, guía medioambiental y gestora de grupos de todo tipo. Mi formación en Animación Sociocultural y Turística, junto con los cursos específicos en medio natural, inclusión y carreras por montaña, me han dado una visión muy completa: deportiva, educativa y social. Me considero una persona muy sociable, empática y responsable, con facilidad para el trabajo en equipo y muchas ganas de seguir formándome. Creo que puedo aportar a la Federación Andaluza de Montañismo esa combinación de pasión por la montaña, experiencia directa con grupos y compromiso con la educación ambiental y los valores del deporte.

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