Miércoles, 1 de julio de 2026
De Cádiz (Vejer de la Frontera) pero afincado en Granada por sus estudios de grado en la Facultad del Deporte, Francisco Javier Tejonero Valdés, nuestro protagonista esta semana, es uno de esos valores de la cantera andaluza de carreras por montaña de primer nivel. En apenas cinco años ha logrado una evolución permanente hasta ser un fijo en la selección andaluza. El representante del CD Los Vereítas, asegura sentirse cómodo “en carreras de corta de distancia”, pero en su primer año Promesa “estoy empezando a probar distancias un poco más largas y me estoy sintiendo muy cómodo, encontrando muy buenas sensaciones”. Subraya que en Andalucía hay “una cultura de montaña y de comunidad muy fuerte”. Kilian Jornet, Miguel Heras, Jan Torrella, y el malagueño Raúl Ortiz son sus grandes referentes. Asegura trabajar “con los pies en el suelo”, y su principal objetivo es “seguir creciendo como corredor por montaña y poder dar mi mejor versión tanto en carreras a nivel nacional como internacional”. En el horizonte cercano, tras el periodo estival, le esperan tres grandes citas en las series Skyrunning en Sub23: 5 de septiembre en Italia, el 26 de septiembre en el País Vasco, en la Gorbeia Suzien, y la gran final el 25 de octubre en Asturias. “El objetivo es llegar en la mejor forma posible a estas fechas, disfrutar de la experiencia internacional y demostrar todo el trabajo que hay detrás”. Y, sobre todo, tiene claro que “la montaña te regala una dosis de humildad brutal: cada montaña te recuerda lo pequeños que somos, pero también lo capaces que somos de superarnos si trabajamos día a día”.

Hablemos de tus inicios en los deportes de montaña. Cómo, por qué y a qué edad comienzas a tener esa inquietud por la naturaleza, la montaña, …
Todo empezó a principios de 2021, con apenas 16 años. A esa edad, mi entrenador —que a día de hoy me sigue acompañando en mi trayectoria deportiva— me empezó a transmitir y a enseñar el verdadero espíritu de la naturaleza y de las carreras por montaña. Ese primer año fue de toma de contacto, participando en alguna que otra carrera por la Sierra de Cádiz. Sin embargo, en 2022 decidí dar un paso más y atreverme con el Campeonato de Andalucía de categorías inferiores en Calamorro. Fui sin ninguna expectativa, con la única intención de disfrutar de la experiencia … y, sin esperármelo, ¡logré proclamarme campeón de Andalucía en categoría juvenil! Ese momento fue un auténtico punto de inflexión que me demostró que este era mi camino.
Cuáles son las modalidades que practicas, porque a pesar de tu juventud ya has tenido experiencia en competición sobre todo en Carreras por Montaña.
Actualmente me considero un corredor bastante polivalente, ya que compito en tres modalidades muy distintas: las carreras en línea, los kilómetros verticales y snowrunning. Si tuviera que quedarme con una, sin ninguna duda mi favorita siempre ha sido la carrera por montaña de corta distancia, que es donde me muevo de forma más cómoda y explosiva. Sin embargo, ahora con el cambio a la categoría Promesa, estoy empezando a probar distancias un poco más largas y me estoy sintiendo muy cómodo, encontrando muy buenas sensaciones en esta modalidad.

Andalucía es una comunidad pródiga en deportistas de montaña. A qué crees que es debido.
Además de la geografía, creo que hay una cultura de montaña y de comunidad muy fuerte. Desde las categorías inferiores se hace un trabajo excelente, hay un ambiente competitivo muy sano y ver que siempre hay andaluces en lo más alto a nivel nacional nos motiva muchísimo a los más jóvenes para seguir sus pasos y dar el máximo.
Has tenido alguna influencia de corredores y deportistas, referentes en los que te has fijado.
Creo que el gran referente para mí, como para cualquier persona a la que le guste este mundo, es Kilian Jornet. Desde que empecé, siempre me ha gustado mucho su forma de entender la montaña y, sobre todo, lo que ha conseguido tanto a nivel deportivo como humano; es el sueño de cualquier corredor de montaña. Pero además de él, admiro a muchos grandes deportistas tanto a nivel nacional como internacional. Me fijo mucho en corredores como Miguel Heras, Jan Torrella —que a pesar de su juventud ya es uno de los mejores— y, por supuesto, en referentes de nuestra tierra como Raúl Ortiz, con el cual he tenido el auténtico placer de compartir podio.

Llevas algunas temporadas que has demostrado tu evolución en carreras por montaña, que de un valor hace un tiempo ahora estás capacitado para alcanzar logros a nivel nacional. Cuál es tu objetivo.
Llevo varias temporadas mejorando mi rendimiento poco a poco y con los pies en el suelo. Ahora mismo, uno de mis grandes objetivos es seguir creciendo como corredor por montaña y poder dar mi mejor versión tanto en carreras a nivel nacional como internacional. He ido madurando en cada competición y, siendo sincero, la verdad es que sería un auténtico sueño poder representar a mi país y vestir la camiseta de la selección en un futuro. Trabajo día a día con esa motivación en mente.
Y sin ir más lejos, este pasado sábado se ha desarrollado en Asturias el Campeonato de España Individual y por Selecciones Autonómicas. Qué nos puedes comentar de la competición, de tu carrera y la del colectivo. Esperabais algo más, imagino.
Ha sido un gran fin de semana arropado por una selección increíble, compuesta por grandes deportistas y, sobre todo, buenas personas, con los que he compartido muy buenos momentos acompañados de muchas risas. Es verdad que no ha sido nuestro mejor campeonato a nivel de resultados o medallas, pero esta selección tiene un potencial brutal y estoy seguro de que el año que viene volverá a estar donde se merece. A nivel individual, no fue mi mejor día. Llegaba en muy buena forma, pero en carrera no tuve las sensaciones necesarias para demostrar todo mi potencial. Desde el principio me costó engancharme al ritmo de la cabeza de carrera y, además, las altas temperaturas hicieron de las suyas, endureciendo el recorrido todavía más. A pesar de todos los inconvenientes, logré entrar el 24º en categoría Promesa. Al final es un resultado agridulce porque sé que puedo dar mucho más de mí, pero estas carreras son las que te hacen sumar experiencia y volver con más gana. En lo grupal, solo tengo palabras de agradecimiento para mis dos compañeros de equipo, Carlos González y Víctor Madrid, que se lo dejaron todo para intentar llevar a la selección andaluza lo más alto posible.

Ya casi que eres un miembro permanente en las convocatorias de la selección andaluza, pero pones la vista en la nacional a la que han llegado ya otros jóvenes de la ‘armada’ andaluza.
Sé que es un objetivo muy complicado. Me queda solo un año en la categoría promesa antes de dar el salto definitivo a la absoluta, que es donde el nivel se vuelve verdaderamente exigente y las plazas están carísimas. Sin embargo, vestir los colores de la selección nacional y representar a mi país es el gran sueño por el que entreno cada día. Aunque el camino sea difícil y el cambio de categoría imponga respeto, no me va a faltar motivación. Voy a pelear con todo en cada entrenamiento y en cada carrera para luchar por este sueño y hacer todo lo que esté en mi mano para que se convierta en realidad.
Y en esta esta temporada, que ya ha llegado a su ecuador, y una vez que ya se ha celebrado la Abeduriu Trail Race de este sábado, cuáles son las prioridades en tu programación y calendario.
Para lo que queda de temporada, mi gran prioridad es dar el máximo en el circuito de las Skyrunning en categoría U23. Es un calendario exigente que consta de dos pruebas y la gran final. La primera cita será el 5 de septiembre en Italia, la segunda el 26 de septiembre en el País Vasco, en la Gorbeia Suzien, y cerraremos el circuito con la gran final el 25 de octubre en Asturias. El objetivo es llegar en la mejor forma posible a estas fechas, disfrutar de la experiencia internacional y demostrar todo el trabajo que hay detrás.

Todo vendrá a través de un trabajo, una rutina y plan de entrenamiento bien marcado, con horas de diferentes sesiones. Cuál es ese plan de trabajo deportivo que llevas a cabo.
Al estar compaginándolo con la universidad, el tiempo que tengo es muy limitado, así que la clave está en llevar una planificación milimétrica para poder cuadrarlo todo. Mi rutina consiste en entrenar seis días a la semana, normalmente por las tardes, adaptándome al horario de las clases. Intento aprovechar al máximo los fines de semana, que es cuando dispongo de más tiempo libre, para hacer las tiradas largas y poder disfrutar de verdad de los entrenamientos en la montaña. Además, en la programación semanal siempre intento meter sesiones de fuerza como futuro estudiante de CAFYD y corredor, sé que el trabajo de gimnasio cada vez es más indispensable en nuestra modalidad para prevenir lesiones.
Y lógicamente compaginándolo con tus estudios (qué estás estudiando y lo explicas). Cómo lo haces.
Actualmente estoy cursando el primer año del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD) en Granada. Decidí estudiar aquí precisamente por el entorno; es un sitio increíble que me permite entrenar en la montaña sin ningún tipo de problema y exprimir al máximo mis entrenamientos. Para compaginar los estudios con el alto rendimiento, la clave absoluta es la planificación. Intento organizarme lo mejor posible cada semana para cumplir tanto con los estudios y con los entrenamientos. No siempre es fácil, pero cuando estudias lo que te gusta y tienes la montaña tan cerca, el esfuerzo merece la pena.

Qué tiene la montaña, la naturaleza o el medio ambiente que cuando se descubre casi que ya no las puedes abandonar.
Creo que lo que te atrapa de la montaña es esa combinación única de libertad, desconexión y reto constante. Cuando estás ahí arriba, el ritmo del día a día se detiene y solo importas tú, tu respiración y el sendero. Te enseña a conocerte a fondo, a sufrir y a disfrutar a partes iguales. Además, la montaña te regala una dosis de humildad brutal: cada montaña te recuerda lo pequeños que somos, pero también lo capaces que somos de superarnos si trabajamos día a día. Una vez que experimentas esa sensación de paz y superación en mitad de la naturaleza, se te mete en las venas y ya es imposible bajarse de ella.
Qué nos puedes comentar del club al que perteneces, el CD Los Vereítas, en el que llevas toda la vida, desde tu primera licencia federativa en 2021. Se trabaja con la cantera.
Para mí, el CD Los Vereítas es mi pequeña familia. Es el lugar donde empecé mis comienzos en la montaña allá por 2021 y donde he ido creciendo temporada tras temporada. Es un orgullo estar con ellos porque siempre, absolutamente siempre, han estado ahí apoyándome, tanto en los mejores momentos como en los no tan buenos. Respecto al trabajo con la cantera, al ser un club muy pequeño y humilde, se intenta trabajar al máximo poco a poco. Lo importante es que se centran en enseñarle a los niños los verdaderos valores de la montaña, el compañerismo y el respeto por la naturaleza, sembrando esa afición desde la base.
Cómo ves el trabajo con la base por parte de la federación.
Creo que la Federación está realizando un gran trabajo, pero considero que se podría mejorar el apoyo a los jóvenes desde las categorías inferiores a través del programa de tecnificación. La clave sería plantear un proceso de aprendizaje donde los niños aprendan y consigan una buena base para que, con el tiempo y una buena estructura, puedan llegar a formarse como grandes corredores. Al final, cuidar esa evolución desde pequeños es lo que marca la diferencia en el futuro.

Qué le dirías a los niños para que apostasen por tus modalidades o los deportes de montaña.
Les diría que la montaña no es solo deporte, es un sitio donde descubres lo que es la verdadera libertad, la aventura y el compañerismo. Al final, en los senderos da igual quién sea el más rápido o el que tenga más talento; el verdadero premio es tener las ganas de empezar, disfrutar de cada entrenamiento y sentir la satisfacción de ver cómo vas mejorando día a día. Además, los vínculos que se crean en los senderos son increíbles; compartes momentos duros y exigentes, pero también risas y un apoyo mutuo que te une para siempre con tus compañeros. Te aseguro que la naturaleza te regala vivencias brutales que te marcan para toda la vida. Si te das la oportunidad de probarlo, se convertirá en tu estilo de vida y te aportará una madurez que no vas a encontrar en ningún otro sitio. ¡El único secreto es disfrutar de cada kilómetro!


